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UNOS FRAGMENTITOS DE OCASIÓN A PROPÓSITO DE LA FALTA DE LÍMITES
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# La condición en que ha ido
entrando el individuo tardomoderno, ya casi todo él digital (y, naturalmente, cada vez menos “sujeto”, en el sentido moderno de la expresión) adolece de falta de los rasgos claves en el mito de Cronos/Saturno: se huye de toda idea de sacrificio, esfuerzo o limitación, por un lado; por otro, se da la espalda a toda negatividad cuestionadora. La era apunta a la disolución de barreras, a la inmediata facilitación del logro masivo por vía tecnológica. De ahí las constantes recomendaciones neopedagógicas acerca de la necesidad de que nada haga posible el fracaso: que la educación sea algo agradable, mera maniobra de confirmación de la civilización que ya es; una celebración de la totalidad objetivista y tecnológica.
# “No la compliques”, pasa por ser hoy la frase de más aparente sabiduría. El impulso a seguirle de largo a todo es ecuménico y cala en la filosofía o la literatura, que se han caracterizado siempre, desde su tecnología raspadora y lenta, por resistírsele a todo y generar un estar; hacerse residente vitalicio del tiempo. Ayer nomás, Niklas Luhmann, por ejemplo, escribía arduos tratados seriales de 600 páginas para dar cuenta exhaustivamente de algunos aspectos de un sistema social. Hoy, y refiriéndose entre otras cosas justamente a lo que él llama el “desmontaje de la negatividad”, el filósofo germano-coreano de moda, Byung-Chul Han, desgrana omnicomprensivos libros de 40 o 50 páginas que se titulan La sociedad de... a un ritmo comparable al de, ya 10 años antes, el experimento de espontaneidad compositiva de John Frusciante (seis albums compuestos, grabados y lanzados en los últimos seis meses de 2004). Esta aceleración corresponde acaso a un intento de la filosofía (de la escritura), o de la música de autor, por encontrar su formato dentro del tiempo en que reina la urgencia de productividad.
# A la hora de definir el estatus relacional, facebook da las opciones corrientes (casado, soltero…), y después agrega una “Es complicado”, que es cita de una película bastante boba, y que da la idea de que “dice” algo sobre el estatus relacional. Lo importante no es tanto que se intente reducir algo aparentemente complejo, sino que ello sea una opción más. Esa reducción de la complejidad a los términos de una bobada, y una bobada en un menú, es uno de los recursos favoritos de esta era etiquetadora. ¿Podríamos decir, por ejemplo, que la urgencia de la definición comanda así, en fb, los contenidos de la comunicación? Uno continuamente se va definiendo desde opciones externas predefinidas. Lo que queda por decir es lo que ya está previsto que se diga.
# Ya en un libro ya tan antiguo como Sein und Zeit parece haberse estructurado bien un mapa descriptivo de nuestra era. El espacio del social network es un espacio que aparece dominado por esa mentalidad humana que el filósofo alemán llamaba “el Uno” [Das Man] o el “Ellos”. Es decir: lo promedio, lo común a todos:“En la utilización de los medios de locomoción pública, en el empleo de los servicios de información (periódicos), cada cual es igual al otro. Esta forma de convivencia disuelve completamente al Dasein propio en el modo de ser “de los otros”, y esto, hasta tal punto, que los otros desaparecen aún más en cuanto distinguibles y explícitos. Sin llamar la atención y sin que se lo pueda constatar, el uno despliega una auténtica dictadura. Gozamos y nos divertimos como se goza; leemos, vemos y juzgamos sobre literatura y arte como se ve y se juzga; pero también nos apartamos “del montón” como se debe hacer; encontramos “irritante” lo que se debe encontrar irritante”.
# Como si hubiera una trampa en el sistema operativo que hemos recibido instalado por la cultura de origen. Porque todos nos hemos aceptado individuos. Sin embargo, la autoconstrucción voluntaria de ese ser individuo —la Bildung— se disuelve al alcanzar su umbral de repetición, se pierde en el agotamiento de todas sus posibilidades. Al mismo tiempo, la mundaneización del hombre, como diría el filósofo, es decir, el despliegue de todas sus posibilidades representativas, lo ha fragmentado mucho, amenazando la unidad individual, sea de identidad corporal, psíquica, etc. Esto conecta con lo de las opciones preformateadas en fb, del comienzo. Ellas dan cierta ilusión de estructura. En ese sujeto ya pre-representado, uno puede elegir lo que quiera en el menú, y recobrar en esa identificación una sensación de ser alguien definido. La tecnología juega aquí el rol fundamental en el relevo del sujeto.
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lunedì 20 luglio 2015
[Henciclo] interruptor - "Sé positivo" - la columna de H enciclopedia
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